martes, 3 de marzo de 2015

Nos mudamos, amigos!

Nos hemos mudado a un nuevo dominio. Allí seguirás encontrando las entradas que en su día publiqué aquí y algunas nuevas que iré escribiendo a lo largo del tiempo.

https://crismagdaleno.wordpress.com/

lunes, 26 de mayo de 2014

Que empiece el juego

Europa se levantó el domingo electoral con resaca tras la final de Champions, pero se fue a dormir con un dolor de cabeza que probablemente durará otros cinco años. 

¿El resumen? Panorama desolador para PP y PSOE, que no alcanzan ni el 50% de los votos. Podemos pudiendo e IU, terceros, preguntándose por qué no los atajó de golpe cuando se plantearon ir juntos en las listas. UPyD, otra vez, recoge menos diputados de los que esperaban internamente, siendo relegados a la quinta fuerza y consiguiendo un resultado agridulce (aumentan tres escaños) que sabe a poco. De resto: previsible ascenso de los partidos minoritarios, abstención abrumadora y la sensación de que la derecha gana perdiendo y que la izquierda está muy falta de líderes. 

María Dolores de Cospedal salió a hablar en Génova acompañada de Miguel Arias Cañete. Realizó un análisis de la situación haciendo gala de un optimismo desmedido y nada cabal: “El Partido Popular español ha ganado las elecciones con 16 escaños y con una diferencia con el segundo (PSOE) de tres puntos: un escaño más de ventaja que en las pasadas elecciones europeas”. Es la manera bonita de contar que han perdido 16 puntos, ocho asientos y 2.6 millones de votos. Eso sí, refugiándose en la nueva debacle del PSOE. Tenían preparada una fiesta en Génova, con pancarta gigante en el famoso balcón y un catering a la altura de su candidato. Sin embargo, el apagón de luces y la asistencia de únicamente seis simpatizantes fue la señal inequívoca de que allí nadie iba a celebrar nada. Y con razón. 

(Foto de Alberto Lolli, El Mundo)


Si algo va a salvar a Mariano Rajoy y a su Gobierno será la victoria de los populares europeos. Además, volverá a hacer gala de su deliberado menosprecio a la voz de millones de españoles. Es lo único que le permitirá continuar con el paquete de reformas avalado por Angela Merkel si hace caso omiso (que lo hará) al flagrante sentimiento de rechazo hacia sus políticas. Se refugiará en el éxito de Juncker y en la nueva coyuntura de dominio conservador en el Parlamento Europeo mientras en España pierden esa mayoría social (habría que ver si alguna vez existió) con la que se llenaban la boca hace no demasiados meses. 

No hay constancia de que haya una persona más feliz que ese pseudo mesías con coleta y barba que, desde la nada, consiguió cuatro escaños cuando las encuestas no le otorgaban ni uno. Pablo Iglesias seguirá viviendo hoy en una nube, con un ojo puesto en el Parlamento Europeo y otro en las próximas elecciones generales a las que, como ha dicho ya en varias ocasiones, está dispuesto a presentarse si sus compañeros se lo piden. 

Podemos nació hace solo cuatro meses amparado bajo la figura carismática de un tertuliano televisivo que, en sus ratos libres, es profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid. Y se rodeó de gente de la calle, nutriéndose de la ideología y de la masa social del 15M: los otros cuatro nuevos europarlamentarios son un profesor de secundaria, un ex-fiscal, una camarera licenciada y un investigador del CSIC. Se erigen como “la alternativa a los partidos de la casta” llevando en su programa electoral medidas tan controvertidas como la salida del euro o la voluntad de dejar de pagar inmediatamente la deuda externa. 

Apaleados por la formación de Pablo Iglesias, que les superó en Madrid, Izquierda Unida acabó la jornada electoral con la certeza de que podrían haber hecho más. Vuelven a subir y arrancan votos a toda esa amalgama de gente que, descontenta con el PSOE, busca otra opción política con un tendencia, al contrario que UPyD, VOX o Ciudadanos, de no girar hacia la derecha. 

Una vez más, nuevo triunfo del soberanismo en Euskadi (PNV y EH Bildu dominan completamente el panorama político con un PSOE que los mira ya muy de lejos y un PP que jamás estuvo peor) y en Cataluña, cuya participación subió en más de 8 puntos respecto a las anteriores elecciones. Allí, ERC, el partido que lidera Oriol Junqueras, un profesor de Historia, consiguió doblegar a los partidos nacionales y también a su compañero de Gobierno, CIU, al que superó en casi 50.000 votos. 

El resto de partidos minoritarios, como se esperaba, cosechan grandes resultados que trastocan el tradicional espectro político español, que cuenta ahora con más representación de jóvenes formaciones: UPyD pasa de uno a cuatro diputados, Ciudadanos se abre paso con dos y envía a Bruselas al ex-socialista Javier Nart y Primavera Europea (en las listas con el Partido Verde Europeo), formado por Compromís y Equo, entre otros, consigue un sillón en la Eurocámara.

¿Y el PSOE? ¿Qué ha pasado con el PSOE? Quizá merecen páginas aparte. Artículos aparte. Descalabro. Hundimiento. Derrumbamiento. Desplome. Caída. Catástrofe. Cataclismo. Hecatombe. ¿Lo ha definido así Pedro Piqueras? No. Simplemente es la más pura y absoluta realidad. 

Bien es cierto que el Partido Socialista Obrero Español pudo estar abocado a estos resultados desde que presentó la lista con la que concurría a las europeas. Una lista elegida sin tener en cuenta a militantes y simpatizantes y escandalosamente afín a la Ejecutiva federal de Alfredo Pérez Rubalcaba. Liderados por Elena Valenciano, históricos del partido como Ramón Jáuregui o Pepe Blanco quizá vislumbraban la enorme derrota, no sólo del partido sino de su propia dirección, y buscaron un hueco lejos, en el Parlamento Europeo. Un lugar tranquilo, apacible e idílico. Excelente para iniciar el retiro de la política si sabes que las cosas se van a poner feas en tu propia casa. Y así ha sido. Se han puesto muy feas. 

Extremadura, Asturias y, sobre todo, Andalucía, han sido los bastiones que han soportado el desastre socialista. Susana Díaz se erigió ayer como la figura con más peso en el partido y se convirtió hoy en una más que probable candidata a ser la nueva Secretaria General que tendrá la tarea de regenerar por completo al PSOE. Una tarea en la que Rubalcaba fracasó desde el principio. Aunque no era de extrañar. La huella de Felipe González venía marcada en su amplia frente no sólo porque formó parte de su aparato ejecutivo siendo su ministro, sino porque fueron los movimientos del ex-presidente y las llamadas de última hora que éste realizó las que permitieron al de Solares convertirse en Secretario General en el Congreso de Sevilla de hace poco más de dos años. 

Para que comprendáis la magnitud de la catástrofe, en lugares históricamente socialistas como la ciudad de Barcelona el PSOE se ha visto relegado a la cuarta fuerza. Aunque, también es verdad, ha sido de vital importancia recuperar otra ciudad histórica para los de Ferraz: Sevilla, que en las generales y en las autonómicas anteriores fueron a parar a manos de los populares andaluces. Un resquicio de esperanza insuficiente que no maquilla nada, pero ayuda.

¿Qué cabía esperar tras el declive? La militancia clamaba la dimisión del Secretario General, que se reuniría al día siguiente con su Ejecutiva para valorar el panorama y tomar medidas de peso que ayudasen a reorientar un PSOE que lleva moribundo desde que salió del Gobierno. Pero Rubalcaba fue comedido hasta en su despedida: no se atrevió a dimitir. O no quiso. Salió a dar la rueda de prensa con un aire exhausto, con aspecto cansado (aunque es difícil distinguirlo de su aspecto habitual) y convocó un Congreso Federal Extraordinario para los días 19 y 20 de julio. Cuatro meses antes de las primarias abiertas para elegir candidato a las elecciones generales, fijadas para noviembre según el calendario socialista. Y a la pregunta de que si pensaba presentarse respondió con una media sonrisa y un suspiro que sonaba a derrota: “Debo estar perdiendo reflejos. No les he sabido transmitir que naturalmente que no me presento”. 

(Foto del Huffington Post)

El revuelo ahora es enorme. Muchos pesos pesados desde dentro del PSOE, como Edu Madina o Juan Fernando López Aguilar, exigen que las primarias sean celebradas antes que el Congreso. Y tiene sentido. De celebrarse primero el Congreso es muy probable que el ganador salga con tanta fuerza que mutile totalmente al posible candidato de unas primarias que dejarían de oficiarse por falta de aspirantes. Y no sólo eso. Si el Partido Socialista sigue el método tradicional, el nuevo vencedor será hijo de los mecanismos habituales en estos Congresos: los tejemanejes y las conspiraciones de veteranos como Pepe Bono, Alfonso Guerra o el propio Felipe, además de la frecuente presión que ejercen sobre los delegados el resto de barones. 

Hay otra incógnita. Si el que salga victorioso de esas hipotéticas primarias es una persona diferente al candidato elegido en el Congreso Federal, previsiblemente se generará una bicefalia cancerígena. Imaginemos que el ganador del Congreso es Eduardo Madina y la ganadora a las primarias Carme Chacón. La falta de un liderazgo claro acabaría haciendo mella en un PSOE que precisa de una figura con el carisma suficiente como para capitanear el renacimiento de un partido que necesita estar más cerca de los militantes y más lejos de los dinosaurios hijos de la Transición que, si bien fueron importantes en su momento, son ahora un lastre que el PSOE lleva pagando mucho tiempo. 

En definitiva, las elecciones europeas han conducido a una enorme sacudida a la política española y a la política europea, donde los partidos de extrema derecha de Francia y Reino Unido suponen otra gran preocupación y amenaza que se suma a la desazón y a la angustia provocadas por la crisis económica. La ciudadanía quiso llamar la atención y lo ha conseguido. Ahora se sitúan expectantes a lo que pueda o no ocurrir, a la espera de profundos cambios. El bipartidismo en España ha sido quebrado y ya no disfruta de esa salud vigorosa de la que antaño presumía y tendrá que hacer caso al mensaje que les lanza el pueblo si no quieren caminar hacia la irrelevancia o verse sobrepasados por las formaciones minoritarias. No agrada la dictadura de los poderes financieros en Bruselas y no agrada tampoco la falta de autonomía política de la que gozan los partidos de Gobierno elegidos democráticamente. El global de las elecciones dan a entender un pequeño cambio en la política de austeridad y recortes que marcaba el Europarlamento, pues la derecha europea ha perdido la mayoría con la que contaba en la anterior legislatura y dependerán más de los socialistas, con los que es posible acaben compartiendo el poder. 

Nadie imaginó que unas elecciones con tan baja participación y generalmente con muy poca envergadura podrían desencadenar todo un huracán de reacciones, dimisiones y proyectos de cambio. La cabeza de Rubalcaba se sirve ya en el catering de Ferraz y la de Rajoy se verá muy pronto a través del plasma presentando al próximo candidato del PP a las elecciones de 2015. Se avecinan luchas de poder, guerras internas y batallas dialécticas en el seno de los dos grandes partidos. Que empiece el juego. 


jueves, 30 de enero de 2014

Hasta luego, Pedro Jota

A Pedro Jota Ramírez jamás le consideré adalid del Periodismo. Creó Diario 16 de la nada y creó El Mundo de la nada. Como Dios. Navegó por los mares de la actualidad agarrando con una mano el timón y con la otra sus tirantes. Y naufragó. Naufragó muchas veces. Se chocó contra trenes, conspiraciones y Presidentes, pero ahí siguió. El pirata Pedro Jota encontró los tesoros que hacen que, a día de hoy, El Mundo sea el periódico más leído en España. 

Toda la vida pensé que a Pedro Jota o lo amabas o lo odiabas. A lo largo del 2013 me situé en medio de esas dos Españas y reconocí por primera vez el increíble e inmenso trabajo que estaban llevando a cabo. Era un hecho puramente objetivo. Ahora marcan la actualidad política (una función que casi siempre desempeñó El País) y han vuelto a poner en vilo a otro Gobierno. Con la verdad. Con pruebas. 

Me hubiese gustado que en otras ocasiones Pedro Jota y su equipo lo hubiesen hecho tan bien como lo estaban haciendo ahora. Pero no siempre fue así. La mancha negra que llevará en su camisa de Agatha Ruiz de la Prada por culpa de las teorías conspiranoicas del 11M es gigante. Hizo mucho daño. Y a veces lo sigue haciendo de manera desvergonzada y cruel. 

Su marcha es una incógnita. Se barajan muchas opciones. Yo me quiero creer la versión de aquellos que aseguran que el cese se debe a problemas económicos en Unidad Editorial, que los hay: El Mundo perdió 500 millones de euros el pasado año. Sin embargo, es inevitable pensar en el papel que ha jugado el Gobierno de Mariano Rajoy en todo esto. Si es así, es otra de las muchas muestras de que esta democracia está totalmente podrida y que, aunque lo lleve estando muchos años, se empieza a hacer insostenible un sistema que vulnera la libertad de prensa de esta manera. 

La marcha de Pedro Jota, aunque seguirá escribiendo en El Mundo todos los domingos, es una mala noticia para el Periodismo, para la Democracia y para esa sociedad que anhela respuestas y responsabilidades. Han comprado su silencio por 20 millones de euros tras firmar un acuerdo con Unidad Editorial en el que se compromete a no hacerles competencia durante tres años. Otro gesto feo de Pedro José, que después de culpar al Gobierno de su cese vende su libertad de expresión por un dinero que, apuesto mi brazo izquierdo, no necesita. Aun así, espero que vuelva con otro proyecto entre manos. Desgraciadamente hace falta.

Acabo con las mismas palabras que Melchor Miralles le dedicó ayer en su artículo: "Nos quedan muchas ráfagas de pasión por el oficio y la búsqueda de la verdad. Pero sí, la noticia es mala para nosotros, porque es buena para el Gobierno y para aquellos a los que sirve el Gobierno. Una putada". 

Hasta luego, Pedro Jota. 

lunes, 1 de julio de 2013

Sit tight. Take hold. Thunder Road.

Hace exactamente una semana comenzó mi peregrinación hacia lo que, hasta la fecha, ha sido el mejor viaje de mi vida. Lo supe nada más pisar Gijón y lo supe nada más ver El Molinón por primera vez, convertido en templo Brucista después de lo que ocurrió el miércoles. 

Recorrí los casi 2.300 km que separan Tenerife de Gijón por el mismo motivo que recorrí hace poco más de un año los más de 1.700 km que me separan de Madrid: volver a levantar la mano hacia el cielo de la ciudad de turno y gritar buscando la redención por no poder saborear más a menudo la orgía de felicidad que supone este ritual, volver a ver en directo al dueño absoluto de la banda sonora de mi vida, volver a sentir cómo mi cerebro libera endorfinas, volver a liberarme. Volver. 

Otra vez conocí gente. Y qué gente. Con Suso, Nando, Jorge, Sofía, Bea y Chiqui corrió la sidra, la cerveza y hasta una hostia en los columpios. Cayó una noche en el parque con la agradable compañía de una guitarra y bajo el ¿místico? sonido de los putos pavos reales. Cayó también un elogio al horizonte en forma de quemaduras de tercer grado en nuestra nariz. 

Pero si algo marcó nuestras vidas, o al menos la mía, fue lo que pasó el miércoles por la noche. A eso de las 21.30 en mi interior se produjo una cicatrización de una parte de mí, probablemente de esa herida abierta que el Jefe se había encargado de no cerrar hasta que lo volviese a ver. Allí ocurrió algo grande, una comunión entre Bruce, los que estábamos allí, la vida y yo. 

En mis escasos años de vida logré acumular algo de rabia y algo de ira, pero os aseguro que desaparecieron por completo con cada grito y con cada palabra que fui capaz de vociferar. Durante muchos momentos de la noche, el Universo dio paso a una calma interior que nunca había experimentado. A un estado nirvanesco de nuestras almas. La de Bruce, la de las personas que estábamos allí y la mía. Mi alma. 

Contemplamos el poder sobrehumano de un hombre, de un líder espiritual que había logrado tejer entre sí con un fino hilo de fraternidad (porque allí todos éramos Blood Brothers) a las más de 30.000 personas que clamaban su nombre. Bruce. 

Salté con My Love Will Not Let You Down como el 17 de junio de 2012 lo hice con Badlands. Y, aunque nunca fui capaz de imaginar que podría escuchar en directo Better Days y Ain't Good Enough For You, puños al aire, lo celebré como si me hubiese tocado la jodida lotería. 

En El Molinón la resignación a la triste y lamentable situación económica no tuvo lugar durante Jack of All Trades, The River (que otra vez fue capaz de que en mi garganta se formase un nudo de dimensiones siderales) y Atlantic City. De nuevo, Bruce tomó ese papel de símbolo de la clase obrera, de hombre enfadado, de protector. Vivimos uno de los tramos más intensos de toda la velada, en donde su cólera e indignación fluyó por la espina dorsal de todos los que estábamos siendo partícipes del descomunal derroche de energía que el de Nueva Jersey nos estaba regalando.

Y es que nos perteneció la noche. Because the night belongs to lovers. Because the night belongs to us. Les perteneció tanto a los que habían conducido toda la noche como a los que habíamos volado muchos kilómetros únicamente para escuchar ese solo de saxo de Jake Clemons en Drive All Night. A los que celebramos con una euforia infinita la apoteósica salida nocturna de Rosalita y a los que saboreamos las Malas Tierras, ahora reconvertidas en Tierra Prometida. 

Durante Radio Nowhere Bruce comprobó que sí que había alguien vivo ahí fuera, alguien a quien merecía la pena obsequiar con felicidad. Porque os aseguro que no hay ningún momento más feliz en la vida de una persona que asiste a un concierto de Bruce Springsteen que el momento en el que levanta las manos, las agita y proclama que ha nacido para correr. Y si encima consigues acariciar la mítica Fender... suspira: algo grande acaba de ocurrir dentro de ti. 

Tras casi tres horas y media después de haber bailado en la oscuridad durante las siete noches de la semana, hubo tiempo hasta para un final con aires festivos. Twist and Shout y Shout cerraron el concierto. O no. 

Me encantaría poder relataros el momento más especial de mi vida, que incluso tuve la oportunidad de compartir, pero encontrar las palabras adecuadas me supone tanto esfuerzo que hasta duele. Nunca seré capaz de explicar lo que pudo significar que el hombre que marca el ritmo de mi vida saliese armado sólo con su guitarra acústica y su armónica e interpretase, acompañado de un silencio sepulcral, la canción de mi vida. 

En Gijón mostramos fe y hubo magia en la noche. Como nos enseña Thunder Road. Como nos enseña Bruce Springsteen. Como nos enseña la vida. 

sábado, 10 de noviembre de 2012

129

Desde hace tiempo tengo bastante claro qué quiero ser y en dónde. El “qué” es periodista y, aunque ahora que ni siquiera he empezado la carrera y parezca hasta utópico, El País siempre fue el dónde.

Mentiría si dijese que no me duelen sobremanera los ERE, a pesar de que no conozco personalmente a ninguno de los afectados. También me duele la herida que arrastra el periodismo en este país desde hace años. Una herida que parece que jamás dejará de sangrar.

Becarios que deberían llamarse hermanitas de la caridad, trabajadores con un sueldo de risa, intrusismo laboral y directivos que cobran más que toda una redacción junta.

En la Cadena SER hubo el pasado verano 200 despidos, la TV de la Comunidad Valenciana anunciará este lunes otros 1198, Unidad Editorial (Marca, El Mundo y Expansión) antes del 31 de diciembre comunicará a 150 empleados que no deberán volver a desempeñar su trabajo, Vocento busca desesperadamente la fusión con otra empresa para salvarse de la catástrofe. También es conocida la historia de Público: ha dejado de sacar su edición impresa y se vio obligado a realizar un ERE de 39 trabajadores. Desde 2009 más de 9.000 periodistas han engordado las listas del paro.

129. Esa es la cifra. Podría ser el número de veces que Cebrián debería bajarse el sueldo o la cantidad de ocasiones en las que debería pedir perdón. Pero no. Es el número de periodistas (algunos como Miguel Ángel Villena o Ramón Lobo) que han sido avisados de la tragedia mediante email un sábado por la tarde y a los que se les aplicará la nueva reforma laboral. Mientras, Juan Luis seguirá jugando a ser un corderito de Wall Street mientras se embolsa 13 millones de euros cada año. La vergüenza es poca.

Ahora sólo nos queda ese periódico en el que Boris Izaguirre escribe cómo va vestido Sergio Ramos y en el que personas como Enric González ya no tendrán cabida. Hoy muere, y me hastía el alma, una parte de todos.

miércoles, 20 de junio de 2012

Del Santiago Bernabéu a la Tierra Prometida

Podría escribir este post cien años después que las sensaciones al recordar un solo segundo del concierto serían exactamente las mismas. Lo cierto es que no sé ni por dónde empezar.

Las 12 horas que estuve en las alrededores del Santiago Bernabéu haciendo cola o esperando a que pasaran lista, parecieron no merecer la pena cuando a las 21:00, hora a la que se suponía que tenía que empezar el concierto, tenía los gemelos cargados, las rodillas agarrotadas y una pierna dormida. 
Fue entonces cuando sucedió. El Universo se debió alinear con la perfección a las 21:34 y proyectó en el escenario las figuras de ÉL con ELLOS y, claro, dejó de dolerme todo. 

Si habéis ido a conciertos o a cualquier acto multitudinario en donde la gente tiene algo en común contigo, sabréis que de las cosas más gratas que hay es conocer gente y las historias que llevan consigo. Para vuestra información, antes del concierto, tres números por delante, estaban los portugueses que habían conseguido con su cartel que Bruce tocara en Barcelona Prove It All Night con la mítica intro que no hacía desde el 78. Detrás de mí había un gijonés que había recorrido medio mundo haciendo Dios sabe qué y con Dios sabe quién. Después conocí a otra chica que venía de Ibiza, a cuya hermana le había dado una lipotimia. Pero el señor de gafas que estaba a mi lado... ese fue el mejor. Había visto a Springsteen 19 veces, casi siempre solo. "Siempre se conoce a gente", decía. "Cada vez que voy a un concierto mi mujer se enfada, llevo diez años diciéndole que es la última gira y este tío no para nunca. Una vez le dije que íbamos a Valencia con la excusa de pasar un fin de semana allí, pero yo iba a ver a Bruce". 

De esa manera amenicé la espera hasta que salió El Rey León con la camada de bestias indomables. Ya me había advertido el mismo señor de gafas (y yo misma lo había visto miles de veces en vídeos de YouTube), que como tocase Badlands para abrir el concierto, el estadio se vendría abajo. Y así fue. Las 60.000 almas que saltaron al ritmo de las Malas Tierras pudieron saborear La Tierra Prometida, para después no rendirse durante lo que quedaba de noche. 

Durante la noche todos observamos un tramo de completo éxtasis con Youngstown, Murder Incorporated y She's the One después tocar una impecable Be True, pasando luego por un Waitin' on a Sunny Day alegre y ameno, que cantó con un niño de apenas dos años, que sintió la envidia de tantas personas como allí se encontraban. 

El concierto tuvo sitio hasta para el hombre más extraño que Springsteen haya conocido jamás, según sus propias palabras. El gran Southside Johnny se unía a la fiesta para interpretar, entre risas y compadreo, Talk to Me. 

Imagino que sabréis la historia. Ignacio era un fan que iba a asistir al concierto, pero murió dos semanas antes por culpa de un tumor. Su familia y amigos movilizaron las redes sociales con el objetivo de que el de Nueva Jersey tuviese unas palabras para él.
De repente, llegó el momento que siempre voy a recordar como uno de los más especiales que jamás haya yo vivido. Las luces se convirtieron en azules y Bruce dedica la canción a Nacho. Ya antes de que sonara la armónica, mis ojos se tornaron vidriosos, empezó The River y el río empezó a fluir por mi rostro.

Por cierto, cómo me gustan las luces azules... la siguiente vez que se iluminó el escenario de ese color sonó una Thunder Road enorme. Un saludo a la señora que estaba al lado mío cuando Bruce ha tocado las primeras notas. Debió pensar que me estaba dando un ataque al corazón, de esos que te dan por sobrepasarte con las emociones, cuando tu corazón va más rápido que tu cabeza o cuando estás a 50 centímetros escasos del Boss. 

Springsteen nos condujo desde la Carretera del Trueno a los bises. Brutales. Escuchar Born to Run de esa manera o soñar despierta con que Bruce te saque a bailar en Dancing in the Dark, aunque no lo hiciese, mereció mucho la pena. Después de Twist and Shout (también con Southside) y 3 horas y 48 minutos de concierto, el más largo de su carrera, nadie se acordaba ya del dinero de la entrada. De hecho, los que estábamos allí estafamos a todos aquellos señores que estaban subidos en el escenario. Es así. Nadie más ha dado nunca tanto por tan poco. Y es que...

<<Madrid! You've just seen the heart-stopping, pants-dropping, house-rocking, earth-quaking, booty-shaking, Viagra-taking, love-making, le-gen-dary... E STREET BAND>>



martes, 12 de junio de 2012

El absentismo laboral de la señora Democracia

Situación surrealista la vivida hoy en el Congreso de los Diputados de Madrid. El PP de Valencia, usando a un portavoz imputado en la trama Gürtel, ha abierto un estéril debate durante una hora, teniendo la intención de castigar la afrenta y el ultraje a la bandera, al himno nacional y a la Casa del Rey durante los actos deportivos. 

No seré yo quien defienda que en estos tiempos de debilidad y malestar económico en la cámara sólo se hable de soluciones para la economía, pues pienso que no hay que volcarse de lleno en una materia y descuidar todo lo demás. Pero no voy a tolerar que se hagan propuestas que vulneran la libertad de expresión de cada persona, animal o pistacho mientras se eluden temas de vital importancia y nos venden fracasos como épicas victorias.

Lo absurdo del asunto ha hecho que el presidente del Congreso pidiese a su propio partido que retirase la propuesta por incompatibilidad constitucional.

Un partido que nace en democracia y que consigue el poder gracias a la democracia no puede ir en contra de ella. Y eso ha pasado hoy en el Congreso. Me pregunto si pensaban llamar a la Policía del Pensamiento de Orwell para preservar el "prestigio" del Estado Español o si les iban a dar un pin a los numerosos grupos ultras autodenominados fascistas que no paran de cantar el alegre "Viva España" de Manolo Escobar.

La politización del deporte me asquea. Sea de izquierdas o de derechas. El deporte nació para unir y los grupos ultras, a los que, lamentablemente, los equipos acceden a darles cabida, deben desaparecer de los recintos deportivos.

Cruzando el Mediterráneo vemos como a Grecia le llegan noticias desde Bruselas hablando sobre un posible corralito financiero. Analizando la situación te das cuenta de que es sólo una mera estrategia y que lo único que pretenden es instaurar el miedo de cara a las elecciones. A Europa no le interesa que los partidos, hasta hace unos meses minoritarios, se hagan con el poder. Les interesa que el bipartidismo continúe y que sigan siendo obedientes con las políticas dictadas desde Alemania, Bruselas o sólo Dios sabe dónde. Pretender que una población tenga pavor a unos resultados electorales deja entrever la falta de predisposición que tiene la Unión Europea, antaño admirada, en que el pueblo sea soberano.

Democracia, me gustas. Y ya no porque estés ausente, sino porque parece que nunca más a volver a ser tú.

lunes, 12 de marzo de 2012

Bruce

Llevo varios días intentando escribir algo parecido a lo que estoy haciendo ahora mismo. Ha tenido que sonar The River para que me ponga a ello. Quería plasmar lo que pienso del nuevo disco de Bruce nada más saliese éste, pero se me echó el tiempo encima y llegué a la conclusión de que ese texto, una especie de crítica, estaba ya caducado. Hoy me he dado cuenta de que cualquier objeto, animal, cosa o persona relacionada con Bruce Springsteen no tiene fecha de caducidad. Nunca. 

El disco es notable. De sobresaliente. Probablemente de lo mejor que ha sacado en los últimos años. Pero no vengo aquí a hablar de su CD, ni tampoco de las canciones que contiene. Vengo a hablar de él. De mi religión. De la que Dylan es la máxima deidad y Bruce es el profeta. Mi mesías particular. Lo cierto es que al principio de los tiempos, el de Nueva Jersey, que tenía el pelo desaliñado y largo, además de una barba descuidada, se daba unos aires a aquel señor que afirmaba ser hijo de Dios hace unos 2.000 años. Ese que cambió el mundo. Bien. Bruce, y antes lo hizo Bob, también lo han cambiado. Por lo menos el mío.

Este texto no trata de Rubalcaba, ni sobre Rajoy y su cumplidísimo programa electoral. Ni sobre Rosa Díez o cualquier otro personaje de ese estilo. Tampoco sobre la fallecida ETA. No voy a hablar sobre los numerosos casos de corrupción que campan a sus anchas por el territorio político español, esos que hacen de España un país peor, que sangra por el costado económico y, sobre todo, en su talón de Aquiles. La corrupción. Este texto se olvida de la horrenda situación en la que estamos y a la que nunca habría que desatender. Este texto va conmigo. Y con Bruce. 

Antes de empezar con la orgía de sentimentalismos hacia el genio que nació para correr, os contaré un par de cosas que leí el otro día en una especie de decálogo que Manel Fuentes escribió en el prólogo de un libro-biografía sobre el líder de la E Street Band. Me llamaron la atención dos afirmaciones: decía que los verdadero fans no le llamamos Springsteen. Lo llamamos Bruce. Y que todo admirador de Springsteen (perdón, de Bruce) siempre desea y deseará explicarle a Bruce Springsteen, en persona, lo importante que es para nosotros y que no somos como los demás. Que nos ha cambiado la vida, pero que ese cambio es diferente al del resto. Y es cierto. Todos nos sentimos así. Nos pensamos que somos únicos y que a ningún otro habitante del planeta se le han erizado los pelos de la misma manera que a uno mismo, mientras escuchas The River o el disco "Nebraska" completo. 

Todos tenemos que estar agradecidos a una persona. Adele Ann Zirilli. Una secretaria de administración que decidió, en medio de una tempestad económica, comprarle una guitarra de 14 dólares a su hijo Bruce. Encima, no contenta con lo que había hecho tres años atrás, pidió un préstamo para comprarle otra de mejor calidad por lo que, en aquel entonces, era una fortuna para una familia obrera. 60 dólares.  
El mérito de Adele no es sólo surtir de guitarras a su hijo. Se vio obligada a sacar adelante a una familia de tres muchachos prácticamente sola. Tanto ella como sus tres hijos sufrieron las ausencias y los problemas de autoestima de su padre, Douglas (veía mermada su virilidad al no ser él quien traía el dinero a casa), que siempre tuvo problemas para encontrar trabajo. No me alegro de todo esto, pero soy consciente de que estas difíciles circunstancias han sido el factor determinante que ha fraguado la personalidad de The Boss. Y que muchas canciones han partido de las situaciones que Bruce experimentó durante sus 20 primeros años. 

Puedo recordar de qué manera llegué hasta Él. Con la tierna edad de 11 o 12 inviernos, allá por 2007 o 2008, era muy dada a aprovechar las ausencias de mi hermano sin su iPod de 3 kilogramos. Jugaba al Vortex mientras escuchaba música en modo aleatorio. A pesar de comerme la discografía completa de Bob Dylan, y gran parte de la batería del cacharro, me costó mucho tiempo dar con Bruce. El muy condenado sólo tenía una canción. Born in the USA.
Recuerdo cuando la escuché. Mi nivel de inglés era tan escaso que apenas entendía que Bruce había nacido en los Estados Unidos de América. Probablemente ni siquiera sabía demasiado sobre la Guerra de Vietnam. Pero el sonido era mágico. Me electrificó por completo. La batería de Max Weinberg haría a mi corazón sonar al mismo ritmo durante varios días, e incluso semanas. Fue un flechazo. 

No sé cómo he llegado hasta hoy. Si hubiese una enfermedad de Springstinianismo, de sobreescuchas de mis canciones preferidas de Bruce, me considero culpable de tenerla. Y, como decía Oscar Wilde, yo misma me colocaré las cadenas. 

Bruce es el rico que canta para los pobres. O eso dicen. Muchos le desacreditan, porque piensan que no tiene derecho a hablar de pobreza, de la situación de los "workers" americanos desde su mansión en nosédónde. O de la crisis económica. Me hace mucha gracia que alguien le ponga puertas al campo y establezca sobre lo que debe o no hacer semejante genio. Lo mejor es dejarlo en libertad. Que Bruce paste por los campos americanos de la hipocresía y siga componiendo genialidades. Y si esos que hablan alimentan a la bestia, por favor, que sigan hablando. 

He hecho de mi vida una órbita que gira en torno a la E Street Band. He disfrutado más que sufrido con Él y con ellos. De hecho, el único momento de sufrimiento me lo ha causado las idas y venidas de la muerte. Cuando, después de un revés del que a los fans todavía nos cuesta levantarnos, Clarence Clemons decidió irse para siempre. Llegué a pensar que ahí se acababa todo. Y es por eso por lo que, aunque pareciese imposible, quise todavía más a Bruce. Porque fue capaz de mirar hacia adelante, sacar un disco y poner en marcha una gira mundial. Agradecimiento eterno por ello. Y por mantener vivo el espíritu de la Calle E. Porque ni Clarence ni Federici dejan la E Street Band cuando ELLOS mueren. La dejan cuanto TODOS mueran. 

No sé cuántas veces habré escuchado Born To Run, The River, Bobby Jean o Thunder Road, pero de lo que estoy segura, siempre que el azar de iTunes decida premiarme con alguna de estas canciones, es que no será la última vez. Me dejo cosas en el tintero. Sobre todo muchos sentimientos que son inexplicables a través de las letras de un blog que Él nunca leerá. 

Aprendí más en una canción de tres minutos que durante toda mi vida en el colegio. Y Bruce es el culpable. Que le coloquen las cadenas y le impongan la pena de la inmortalidad.

jueves, 2 de febrero de 2012

El 38º Congreso del PSOE. Los candidatos.

A partir de este viernes 3 de febrero, y hasta el domingo 5, se celebra en Sevilla el 38º Congreso Federal del Partido Socialista Obrero Español. Tres candidatos (sí, tres) se presentan para ser el nuevo Secretario General en estos duros tiempos para el grupo de la oposición. Alfredo Pérez Rubalcaba, que demuestra que todavía hay resquicios de Felipismo en la agrupación Socialista; Carme Chacón, la juventud y el post-zapaterismo y Antonio Quero, que es la incógnita de esta ecuación. Los tres finalizan sus campañas, unas más intensas que otras, para escribir en Sevilla, junto con los 956 delegados, el futuro del PSOE.

-Alfredo Pérez Rubalcaba. Algunos dicen que es demasiado viejo para esta aventura, pero lo cierto es que parece que el cántabro está en plena forma. Ha recorrido España por segunda vez en muy poco tiempo, haciendo una campaña íntima con el militante y el simpatizante. En lugares con aforo reducido, y dando primero un mitin de cara a la prensa, los que hemos podido ver a un Rubalcaba sin cámaras, después de que los periodistas abandonan la sala, hemos disfrutado de una clase magistral de retórica. Puedes estar de acuerdo o no con sus ideas o propuestas, pero Alfredo es capaz de convencer a un chino de que es japonés. Siempre he dicho que la Universidad se perdió a un buen profesor de Química, pero España ha ganado a uno de los mejores oradores del panorama político. En estos actos semi-privados, el de Solares se destensa y se muestra como una persona un tanto egocéntrica, que lleva dentro lo de explicar y con un sentido del humor muy agudo.
Cuenta con los apoyos de caras importantes como la de Patxi López o el mismísimo Felipe González. Le avalan sus notables actuaciones en los ministerios de Educación e Interior, en donde fue una pieza clave para derrotar al terrorismo. Me atrevería a decir que es favorito.

Alfredo quiere empapar al PSOE de democracia interna, de debate, de participación. Ha hablado de primarias, pero parece lejano. Se quiere acercar al militante. Si gana, veremos si su supuesta modernización y regeneración era sólo cuestión de populismo y un método para conseguir votos o, por el contrario, cumplirá con todo lo que ha prometido.
-Carme Chacón. La catalana también se ha dedicado a prodigarse en ambientes pequeños, buscando cercanía y abriéndose al debate. Parece que está de moda entre los socialdemócratas tener ante los militantes una postura más democrática que antaño. Era vox populi la poca participación de los integrantes de segunda línea del partido en los temas importantes. Habla, igual que Rubalcaba, de primarias, pero parece algo difícil. Muchos pesos pesados no están de acuerdo en que se abra un proceso electoral para elegir a los líderes. Miguel Ángel Moratinos en un acto de la plataforma "Mucho PSOE por hacer" en Tenerife, me comentó que él lo había propuesto hacía tiempo, pero, según sus palabras, "se rieron de mí, me llamaron 'afrancesado". Carme aboga por la juventud y la regeneración. Son sus principales bazas y está dispuesta a jugarlas bien. Entre sus apoyos se encuentra el ex-ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, que, junto a Pedro Zerolo, hizo de anfitrión en la presentación de la candidatura en Canarias.
Chacón asegura que ganará con una amplia ventaja al otro candidato. 501 delegados la votarán a ella frente a los 421 que votarían a Alfredo.
-Antonio Quero "el desconocido". Quero no ha hecho una campaña como sus otros dos rivales. Ni tan mediática ni tan estrafalaria. De hecho, no ha conseguido el  30% de los avales requeridos para presentarse. Nadie le podrá votar.

De él sabemos que se afilió al Partido Socialista Francés y luego al PSOE en Bruselas. Es el creador de "Bases en la Red" y ha trabajado en la Comisión Europea, que se encarga del poder ejecutivo de la UE. Ha tenido mucho peso en la política exterior socialista. Colaboró con la Autoridad Palestina elaborando planes de materia antiterrorista, también lo hizo en Asia. En 2004 se unió al Gabinete de Asuntos Económicos y Monetarios. Ha viajado alrededor de todo el mundo, sabe idiomas y es una persona muy preparada. Probablemente haya querido dar el paso para llamar la atención y tener un papel más relevante en la política española en los próximos años. Es un movimiento inteligente.


El Congreso, gane quien gane, debe traer serenidad y calma al PSOE pero sobre todo, regeneración. Ahora en una etapa muy turbia, deben afrontar una oposición complicada frente a la mayoría absolutísima del PP. Han de salir reforzados y la unidad es el único camino. De aquí saldrá, probablemente, el futuro presidente del Gobierno de España. Hay que prestarle atención. Los que hoy están a favor de Rubalcaba o Carme Chacón, mañana tenderán una mano al ganador y las puñaladas volarán por la espalda. Política. Que siga el juego.

martes, 22 de noviembre de 2011

Unas elecciones sin sorpresas

El pasado domingo ha sido el único 20 de noviembre en el que apenas oí nombrar a un señor que antaño era el único protagonista de este día, Francisco Franco. Es irónico y bastante satisfactorio que en la misma fecha de la muerte de un dictador culpable de una larga y sangrienta dictadura, cabeza visible de un Estado represivo, que deterioró, atrasó, marchitó e hizo gris España, se celebren unas elecciones completamente democráticas.

Lo cierto es que podría haber escrito esta entrada unos días antes de las elecciones porque apenas ha habido sorpresas. La mayoría de las encuestas auguraban una victoria incontestable del Partido Popular y una debacle histórica del Partido Socialista. Y así ha ocurrido. 

La victoria del Partido Popular con un total de 186 escaños es abrumadora. Aunque, en realidad, este triunfo por parte de los conservadores se puede calificar más bien como una derrota de la izquierda, puesto que el PP sólo ha conseguido que 552.683 nuevos votantes se incorporen a su electorado de 2008, mientras que el PSOE ha perdido la friolera de 4.315.455 votos. Estas papeletas se han dispersado a partidos en ascenso como Izquierda Unida, la joven formación UPyD o incluso algunos de estos sufragios han ido a parar directamente a la calle Génova.
El éxito de la derecha (o centro derecha o la derecha democristiana, llámelo usted como le parezca) en las urnas está lleno de incertidumbre. Sus políticas sociales futuras han sido cuestionadas no sólo por el PSOE sino también por otros partidos de izquierdas como Izquierda Unida o incluso por varios sectores, mayoritariamente progresistas, de la sociedad. De las políticas económicas sabemos que serán "de austeridad", pero poco más. 
Como suele ser habitual, los candidatos principales pocas veces enseñan las cartas de sus ministerios antes de tiempo (recuerdo que en 2008 Rajoy llevaba a Pizarro como super estrella para la cartera de economía) y en esta ocasión, no iba a ser diferente. Suenan nombres como Gallardón, que siempre ha estado esperando su turno, González Pons, Montoro, Ana Mato o, incluso, el veterano Federico Trillo. Pero la incertidumbre es máxima.

Detengámonos en la catástrofe del PSOE. Desde la caída de la dictadura falangista hasta hoy, únicamente en 1977 y en 1979, los resultados electorales de los de Ferraz fueron inferiores a los acontecidos el domingo. "Sólo" cerca de 6.700.000 confiaron en un partido que ha sido fuertemente derrotado por la crisis económica. El PSOE se ve relegado a hacer oposición frente a la mayoría absolutísima del PP con únicamente 110 diputados.

El carismático líder, Alfredo Pérez Rubalcaba, convocaba al secretario general de su partido y presidente, ahora en funciones, del Gobierno a un Congreso extraordinario para, seguramente, la inminente renovación y lavado de cara del Partido Socialista. ¿Se reconstruirán por completo? ¿Rehuirán del todavía presente Felipismo? Lo veremos en febrero.
Otro aspecto interesantísimo de estas elecciones ha sido la notable mejora de los resultados de los partidos minoritarios. Izquierda Unida, empujada por los votantes decepcionados del PSOE, ha pasado de 2 a 11 diputados, recuperando así el grupo parlamentario. 

A falta de unos flecos, parece que Unión, Progreso y Democracia también logrará grupo parlamentario. El partido, del que no sé definir una ideología clara, ha pasado de tener el escaño que ocupaba Rosa Díez a hacerse con 5. El afamado, y quizás algo polémico, doctor en Filosofía y profesor en la Universidad del País Vasco, Carlos Martínez Gorriarán ocupará una silla, al igual que el actor Toni Cantó, que consiguió ser diputado por Valencia. 

Amaiur, superando lo que pronosticaban las encuestas, se ha hecho con grupo parlamentario y de manera relativamente amplia. 7 asientos serán para los abertzales. 6 por Euskadi y 1 por Navarra. El legalmente cuestionado partido independentista, logra que la izquierda abertzale vuelva a tener representación en el Congreso. 
La nota la puso ayer el PP que, después de que su líder diese su primer discurso, donde asegura que gobernará para todos, anunció que hablará con todos los grupos excepto Amaiur. Respeto a la democracia, supongo.

El PNV, golpeado por la escalada de la coalición abertzale ya nombrada ha bajado un escaño, pero ha subido en número de votos. PNV, Amaiur y Geroa Bai formarán un equipo vasco-navarro bastante interesante, aunque poco se puede hacer frente a esta mayoría aplastante.

En Catalunya también hubo sorpresa. Feudo históricamente socialista, se pensaba que esta podía ser la única Comunidad Autónoma donde el PSOE conseguiría un resultado favorable. Pues no ha sido así. Los socialistas han sido desbancados por la derecha nacionalista catalana. Han pasado de 10 a 16 escaños, les han votado cerca de 1.000.000 de electores. Parece que Convergencia no acusa los severos recortes que están llevando a cabo en Catalunya.
ERC también se llevó su parte en este variado congreso. Atrás quedaron esos tiempos en los que Carod-Rovira en 2004 lideraba el partido con 8 escaños en el Congreso. Han conseguido los mismos que en la legislatura pasada 3. Más de 250.000 personas han confiado esta vez en los republicanos.

Los malos resultados del Bloque Nacionalista Galego no son coyunturales, sino consecuencia de la falta de solidez que arrastra desde hace una década. En las generales del 2.000 obtuvo 306.000 votos -en las autonómicas del 97, 395.000 y en las de 2001, 346.000-. Nada que ver esas cifras con las del 20-N: 183.000. Coinciden estos discretos resultados con la amenaza del líder nacionalista Xosé Manuel Beiras de que "o el BNG se refunda o lo abandona". Malos tiempos para el nacionalismo gallego.

También el nacionalismo canario ha obtenido representación en la cámara, dos diputados, pese a haber perdido cerca de 30.000 votos. Esto se puede deber a los numerosos casos de corrupción que tienen pendientes en las islas y al ascenso del PP, claro. Poco a poco la gente se está desengañando con este controvertido partido. Me comentaba un familiar el otro día, que en su programa para estas elecciones tenían como objetivo proponer en el Congreso legislar sobre materias como Educación, Sanidad o Industria, cuando eso es competencia del Parlamento Autónomico, donde gobiernan con mayoría gracias al pacto con el PSOE. Una vergüenza.


Permítanme que acabe este texto mostrando mi rechazo e indignación con la ley electoral vigente en este país. La ley D’Hondt permite un reparto injusto e incoherente. Ha empezado a circular un gráfico, que adjunto aquí, en el que se observa como, con una ley electoral digna y de circunscripción única, el Congreso de los Diputados de esta legislatura hubiese sido interesantísimo. Una lástima. Tenemos una democracia joven, sí, pero es hora de que madure y, avanzar en este tipo de cosas, es fundamental para que, por ejemplo en Europa, nos tomen más en serio.



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Que nadie espere que el desempleo desaparezca la semana que viene, que nadie espere ningún mesías, que nadie espere que la prima de riesgo se vaya a tranquilizar de un día para otro (de hecho, este martes ha vuelto a subir) y que nadie espere milagros, porque en economía, amigos, no existen.

Esta es una etapa muy difícil y muy dura. Nadie en Europa, ni siquiera Merkel en Alemania o Sarkozy en Francia, que no os engañen, que esté inmerso en esta violenta crisis económica ha sabido cómo salir de ella. Ha caído Portugal, ha caído Grecia. Hasta las economías que parecían fuertes y sólidas, como la de Italia, se ha desplomado y se ha doblegado ante el declive del euro.
España atravesará un cambio político ahora. De la cuestionada izquierda, esa que se vio obligada a hacer recortes sociales y políticas económicas que coqueteaban con la derecha, pasamos al conservadurismo supuestamente modernizado. La que promete austeridad y asegurar el Estado del Bienestar. Si lo primero supone lo segundo, bienvenido, Mariano.

martes, 8 de noviembre de 2011

El debate: cómo Rubalcaba obtuvo una victoria insuficiente

Después de que el entrañable Campo Vidal explicase las normas del encuentro y los bloques en los que se dividiría, fue el reloj de Mariano Rajoy el que empezó a correr primero.
El gallego abrió el debate recordando a la víctima número 97 de una guerra injusta e innecesaria (como todas). La de Afganistán. Después del obligatorio recuerdo, Mariano habló del adelanto de las elecciones, que, según él, fue consecuencia de la necesidad y de la nefasta gestión socialista. Ya desde el principio utilizó sus principales bazas, los datos. La tasa de desempleo, la desconfianza evidente hacia el gobierno vigente y la gestión de la economía. “Propongo un cambio” repetía una y otra vez el popular. Es difícil imaginarse un cambio que, según el propio Rajoy, tiene su base en el gobierno del 96 de José María Aznar.

El inicio de Rubalcaba fue de la misma naturaleza que el del candidato conservador, recordando a la víctima muerta en Afganistán. A partir de ahí, hizo mucho hincapié en señalar que “no son lo mismo”, como viene recordando durante sus últimos mítines. Quiere aclarar la diferencia ideológica entre PP y PSOE. Empieza restando responsabilidades al gobierno al que perteneció, apunta con el dedo a EEUU como principal culpable de la crisis económica. Y a la situación griega, de la que dice que es la causante de la recaída de España y Europa. Alfredo da las primeras propuestas, no muy específicas: acuerdo por el empleo, reorientación de la economía, un equilibrio con el gasto público y garantías en las políticas sociales básicas como la Educación y la Sanidad.

Puntos clave:

-El programa electoral del PP: Tanto Alfredo Pérez Rubalcaba, el Partido Socialista y numerosos otros partidos, además de un sector relativamente amplio del electorado, acusa al Partido Popular y a Mariano Rajoy de tener un programa muy ambiguo. Rubalcaba marcó el primer gol -si me permiten la analogía futbolística- poniendo en aprietos a Mariano al preguntarle por su propio programa, diciendo que en él había una propuesta que dice, literalmente, que “facilitarán la gestión activa del patrimonio dañado de las entidades financieras”. ¿Significa esto que van a respaldar a aquellos bancos que han hecho mal su trabajo y ahora se ven ahogados con las consecuencias de la crisis económica? Rajoy no respondió y usó la táctica del “y tú más”, diciendo que fue el gobierno socialista quien dio ayudas a los bancos, sin tener en cuenta, claro, que ellos votaron a favor de ese plan de ayuda a la banca que el popular critica.


-El problema del desempleo: Rajoy propone “crear empleo” pero lo que más ha repetido sobre este punto son los datos. Los casi 5 millones de parados con los que cuenta el país, ha sido su punto de referencia durante el bloque económico. “Lo que hay que hacer es una política económica diferente”, señalaba el presidente del PP. 
Sin embargo, Rubalcaba sí dio, frente a todo pronóstico, propuestas. Algunas nuevas, como la de pagar la Seguridad Social en 2012 y 2013 a aquellas empresas que creen un nuevo puesto de trabajo o un contrato de formación. U otras que ya sonaban en la precampaña, como el impuesto a las grandes fortunas para financiar la propuesta anterior y el impuesto a los bancos para costear los contratos.

-La burbuja inmobiliaria, EEUU y Grecia, culpables: Alfredo señala a estos tres factores como responsables de la situación. La burbuja (de la que hacen autocrítica diciendo que la tuvieron que pinchar antes) la achacan al PP, EEUU fue el causante de la situación general y Grecia de la recaída que se vive en estos meses. Sin embargo Rajoy niega que todo esto sea cierto y responsabilizan al PSOE de todas las circunstancias en las que se encuentra España.

Política Social: Rajoy comienza hablando de la igualdad de oportunidades. Que nadie quede “abandonao” a su suerte. Quiere garantizar las pensiones, la Educación y la Sanidad pública. Habla también de la ley de dependencia. Y acaba preguntándole al otro candidato por la desigualdad entre clases que hay en España. Los ricos cada vez más ricos, los pobres cada vez más pobres. Un discurso del, salvo hecatombe, futuro presidente, que recuerda al último programa del PSOE. Curioso. 
Rubalcaba no contesta ni hace ninguna mención al tema de la desigualdad. Monólogo sobre la Sanidad y la Educación, comenta las dificultades para la financiación de la salud pública y la importancia de la educación. Critica duramente a las comunidades autónomas como Madrid y Valencia en las que se beneficia a la escuela y a la sanidad privada.

Tercer bloque, democracia y política territorial: Rubalcaba atacó a Rajoy porque su partido se opuso a la píldora poscoital, al matrimonio homosexual, a la ley del aborto y a la ley de la muerte digna. En este bloque, el socialista hizo un guiño al 15M, el mismo que lleva haciendo desde que se postuló como candidato. La reforma de la ley electoral. Le gusta el sistema alemán, revisará la proporcionalidad, las listas abiertas, quiere incentivar la participación. 
Por su parte, Mariano no hizo mucho caso al matrimonio homosexual, se remitió al Tribunal Constitucional, como es ya habitual en él. No comentó absolutamente nada sobre el aborto o la ley de muerte digna y, por lo que se ve, la reforma de la ley electoral tampoco va con él. Rajoy habló de un pacto territorial por la austeridad y de un plan estratégico del gasto corriente.
Frente a las ideas de Alfredo, el popular no cree que haya que suprimir las diputaciones, uno de los puntos que el socialista lleva en su programa.

Las conclusiones finales de los candidatos: Mariano Rajoy finalizó hablando de garantizar el Estado de bienestar, de aprovechar los recursos y de trabajar juntos para hacer resurgir a España de la terrible situación en la que se encuentra.
Por su parte, Alfredo Pérez Rubalcaba rogó a los ciudadanos que voten porque la indiferencia no resuelve problemas. También apeló a la unidad: “Hay que salir de la crisis juntos, con Europa”; “No hay que desequilibrar la economía poniendo en cuestión las políticas sociales”. Aprovechó para hablar de sí mismo: “La situación es complicada, puedo decirles que sé reaccionar ante las adversidades. Hay que trabajar. España ha salido de muchas dificultades, merecemos confianza. Podemos salir todos juntos. Ese es mi camino. Por eso pido el voto”. Rubalcaba parece que se dirige a los indecisos, a esa izquierda que les votó en 2008 pero que ahora se quedará en casa o que buscará otras alternativas.

Mi conclusión: Era muy difícil para Rubalcaba presentarse a este debate con todos los datos negativos con los que cuenta el gobierno del que ha formado parte.
Alfredo ha basado parte de su existencia en el debate atacando a Mariano Rajoy por su programa electoral. Mariano ha recurrido al pasado en muchísimas ocasiones. Hemos visto a un Rubalcaba agresivo, porque debía serlo, decidido y quizá un poco nervioso. Ha dedicado bastante tiempo a explicar sus propuestas, frente a un Rajoy parco en ideas nuevas y muy ambiguo que rehusaba a responder a las preguntas de un Rubalcaba disfrazado de periodista. Mariano se sintió incómodo con las cuestiones, totalmente inesperadas.

¿El ganador? Rubal. Ha sabido plantear el debate mejor que el popular y ha cometido menos errores que éste. Pero es que, señores, lo del líder del PP ha sido escandaloso. A menudo se le veía perdido entre sus propios papeles, frente a un socialista ávido y despierto que incluso se anteponía a los recursos de los que Rajoy disponía, sacando gráficos de la manga que contradecían lo que el conservador exponía. Mariano ha evitado temas como la ley del aborto y ha pasado muy por encima de temas como el matrimonio homosexual, donde le ha pasado la pelota al Tribunal Constitucional.

Pero no ha sido sólo el gallego el único que ha eludido temas. Alfredo ha hecho la vista gorda a las preguntas que Rajoy le ha formulado sobre la desigualdad entre ricos y pobres, una de las más altas de Europa. Y aún pudiéndole atacar con este asunto, Mariano ha estado flojo hasta con la agresividad.
Según los datos que maneja el diario El País, Mariano Rajoy miró sus papeles la friolera de 585 veces frente a las 48 de Pérez Rubalcaba. Esto tiene mucho que ver con el carisma y la sublime oratoria del socialista, frente a la inseguridad del candidato derechista.

¿Es el bipartidismo la solución a todo esto? No. Las mayorías absolutas minan a los partidos minoritarios en un Congreso de los Diputados que poco a poco se va quedando pequeño. El bipartidismo es algo que España arrastra desde que UCD desapareció del ámbito político y parece que estamos condenados a seguir viviendo con ello. Una lástima. 

domingo, 11 de septiembre de 2011

La entrevista de Moreno Barber a Pérez Rubalcaba.

No descubro nada nuevo si digo que la locuacidad y la labia de Alfredo Pérez Rubalcaba es una de las armas más importantes y potentes con las que cuenta el candidato socialista a la presidencia del Gobierno. En la entrevista que le realiza el director de EL PAÍS, Javier Moreno, no quiso desaprovechar la ocasión para intentar engatusar a esos votantes indefensos e indecisos que todavía no saben qué hacer a falta de casi dos meses de las elecciones. Rubalcaba ya reconoció una vez que las entrevistas escritas no son muy de su agrado, ya que uno de sus "trucos" habituales, fundamental en sus discursos, es el lenguaje de los gestos. Una táctica inservible en una entrevista escrita. A pesar de esto, Alfredo accedió a la entrevista y se llevó a cabo un brillante intercambio de preguntas y respuestas. La recepción de Rubalcaba a Barber no tuvo tintes emocionales, el candidato no aprovechó este encuentro para interiorizar y utilizar el recurso de los sentimentalismos. Algo que los lectores siempre agradecemos.

La entrevista empezó con un acto de periodista pillo por parte de Javier Moreno, que dejó la grabadora encendida y pudo recoger la reflexión final de Alfredo. Una reflexión en la que se podría destacar su preocupación, más que por la sanidad, por la financiación de la sanidad. Comenta que hay un problema presupuestario en este tema y que sólo la tecnología que se emplea en los hospitales es de por sí carísima. En esta parte también llega a la conclusión de que la campaña electoral se desgranará y al final todo se resumirá en un "cuerpo a cuerpo" entre Rajoy y él. El cántabro no desaprovecha la ocasión para darle un palo gratuito a Mariano: "Hemos pasado por los mismos sitios, y es verdad que yo he hecho muchas cosas y él casi ninguna. He podido cometer errores, pero donde he estado, he hecho, y él, donde ha estado, ha pasado".
Tras leer la entrevista, destaco, desde mi punto de vista, algunas cosas:

1. A Rubalcaba le costó aceptar la reforma de la Constitución. Horas de charla con Zapatero valieron para que el de León le convenciese, pero "él no lo hubiese hecho así". Su objetivo ahora es, cómo su slogan de campaña dice, explicar.

2. Volvió a dar un revés a Rajoy, criticando su poca actividad en los últimos años: "Rajoy tiene una trayectoria de cuatro años, incluso 8, con un rótulo que dice 'me conviene o no me conviene". El socialista piensa que "si Mariano Rajoy dejase de lado sus reticencias como lo he hecho yo algunas veces, igual las cosas hubieran sido distintas en España". Razón no le falta.

3. Defiende a los mercados porque "son los que prestan el dinero".

4. Niega que España, en agosto, estuviese a punto del desastre, a pesar de que la prima de riesgo se situase en 400. Máximo histórico.

5. Reprueba la burbuja inmobiliaria y admite que: "Habría que haberla pinchado. Es verdad que ahora es fácil de decir y yo no sabría decirle exactamente cómo. Ciertamente, fue un error".

6. Habló del 15-M, con los que dice estar en unas cosas de acuerdo y en otras no. Rubalcaba piensa que algunas reformas constitucionales (ya hizo una vez un guiño en uno de sus discursos a la reforma de la ley electoral: "El sistema alemán me gusta mucho", dijo) son muy lógicas. Le preocupa el malestar profundo de la sociedad, que "tiene que ver con el desempleo juvenil".

7. Afirma que el Estado de bienestar tiene tres problemas: el déficit, el fraude y el Tea Party. Javier Moreno se interesa y le pregunta: "¿Hay un Tea Party en España?" Respuesta: "Sí, no hay más que oír a algunos dirigentes del PP situados a la derecha del partido". A Jaime Mayor le pica la Oreja después de leer esto.

8. También hubo tiempo para aprovechar y hacer "campaña" con el terrorismo. No dijo nada nuevo. Bajo su mando en interior se ha terminado prácticamente con ETA y es algo de lo que está orgulloso.

9. Le preocupa más el nacionalismo catalán que el nacionalismo vasco. Da a entender que algunos catalanes son nacionalistas por la catalanofobia excitada por el PP. Nada de acuerdo. Los nacionalistas ya eran nacionalistas antes de la catalanofobia, pero después de que el PP la avivase, lo único que pasó es que se acentuó.

10. Finaliza la entrevista hablando de energía. Alfredo propone en su programa el cierre de todas las centrales. Pero aquí hay dos puntos de vista. Teniendo en cuenta que España es uno de los países que más gasta en energía, el ahorro (no muy cuantioso, pero ahorro al fin y al cabo) que supone tener varias centrales abiertas se agradece. Pero lo medioambiental es lo que tira y no se puede jugar con estos temas teniendo siempre a un osito verde de Greenpeace acechándote.

Entrevista, desde mi parecer, exquisita, con contenido y planteada muy de cara a unas elecciones que están a la vuelta de la esquina.
Mañana concederá Mariano Rajoy una entrevista a Ana Rosa, la primera desde hace muchísimo tiempo. No la veré, por lo infumable de su horario, pero esperemos que el gallego tenga respuestas a los varios ataques de Rubalcaba en la entrevista de El País. Esta vez, parece que Rajoy le ha dado al botón de "me conviene" cuando recibió la llamada de AR.
Me encanta la pre-campaña y la campaña. Es la batalla por el poder. Una batalla en la que Pérez Rubalcaba tiene muy poco que perder y mucho que ganar. No así Mariano. Palomitas.